En nuestro taller de construcción de objetivos, el equipo de Conocimiento e Incidencia definió una apuesta clara: catalizar el ecosistema que moviliza la educación para generar impacto medible en niños, niñas y jóvenes, y hacerlo visible a través de narrativas colectivas e indicadores de territorio. La mirada está puesta en conectar evidencia, aprendizaje y transformación para fortalecer las decisiones que tomamos como Fundación.
Para hacerlo realidad, el equipo se trazó dos metas clave para 2026. La primera será construir y validar de manera colectiva la teoría de cambio de Fundación Luker, integrando las perspectivas de niños, niñas y jóvenes, ciudad y ecosistema, y definiendo indicadores que permitan entender mejor el impacto que buscamos generar.
La segunda será diseñar e implementar SISPAR, un sistema de gestión de información que permita hacer seguimiento a programas, fortalecer la medición y convertir los aprendizajes en mejores decisiones.
Porque cuando entendemos mejor el cambio que queremos lograr, podemos multiplicarlo.