Buenos días Equipo FunLuker:

Con el cierre del ciclo de Pablo Jaramillo al frente de Formare, queremos detenernos un momento a reconocer lo que su presencia ha significado para esta organización y para cada uno de nosotros.

Hace más de doce años, Pablo llegó como Gerente a Fundación Luker con una convicción sencilla y poderosa: que la educación y los aprendizajes fundamentales son la palanca más efectiva para transformar vidas, llegó a crear posibilidades y diseñar programas con enfoque en resultados. Y así lo hizo, año tras año, con una energía y una rigurosidad que todos conocimos de cerca.

Bajo su liderazgo, la Fundación junto con grandes aliados, construyeron programas que hoy tienen vida propia: La U en tu Colegio ya ha formado a más de 17 mil jóvenes que cruzaron el puente hacia la educación superior sin moverse de su colegio, muchos de ellos los primeros en su familia en llegar a ese nivel.

Aprendamos Todos a Leer y Aprendamos Matemáticas ya están en más de 50 colegios urbanos y rurales en Manizales, además de en cientos de colegios ubicados en distintos municipios de Colombia y el mundo. Centros de Pensamiento Computacional llegando a más de 5.000 niños y 110 docentes con herramientas de pensamiento algorítmico, lógico y computacional. También es de resaltar sus valiosos aportes a iniciativas como Manizales Más, El Efecto Cacao y Generación R, entre otras. 

Nada de esto ocurre por casualidad; requiere una organización que crea profundamente en su propósito, equipos comprometidos y líderes capaces de convertir una visión en resultados. Pablo fue uno de ellos. Hace unos meses, Pablo aceptó el reto de dar un paso más: gerenciar Formare y el equipo que busca llevar nuestros programas maduros a otras regiones, gobernaciones y fundaciones. En seis meses contribuyó a su estrategia y genoma, una apuesta ambiciosa, con la misma dedicación que ha marcado toda su trayectoria.

Pablo,  

Gracias por haber trabajado feliz, como tú mismo lo dijiste. Eso se nota. Se nota en los equipos que formaste, en las alianzas que construiste, en los niños, niñas y jóvenes que hoy tienen más opciones de vida porque alguien en una fundación de Manizales apostó por ellos.  El legado que dejas no está en informes ni en presentaciones. Está en las personas, en los modelos que siguen funcionando y en la cultura de exigencia, alianza y medición que imprimiste en todo lo que tocaste. Que lo que sigue te traiga nuevos retos a la altura de los que ya superaste. Tenemos la certeza de que así será.

Los programas permanecen. Las alianzas continúan. Y, ahora nos corresponde a quienes seguimos aquí cuidar ese legado, fortalecerlo y llevarlo aún más lejos.

Con gratitud,

Nathalie Renaud.