Lo que vivimos en este espacio del Reto de Escucha no fue una típica socialización de resultados. Fue más bien un momento para mirarnos y poner sobre la mesa todo eso que recogimos en conversaciones reales con estudiantes, docentes, familias y comunidades.
Compartimos una historia guiada por “La Culebrera”, unas sombras chinescas que nos hablaron de “Las dos Manizales” y hasta un noticiero “Entre Voces” con entrevistas y reportajes inspirados en lo que escuchamos. Tres formas distintas de contar, pero con algo en común: hacer visibles esas voces que a veces no alcanzan a entrar en los informes.
Nos quedó claro que la deserción escolar no empieza en el aula. Detrás hay historias de vida atravesadas por lo económico, lo familiar y lo emocional. Situaciones que llegan a la escuela, pero que no nacen allí.
La escuela no puede sola. La permanencia de los estudiantes depende de una red más amplia, familia, comunidad, oportunidades y cuando esa red falla, todo se vuelve más difícil.
Gracias, equipo Funluker, por seguir demostrando que cuando nos atrevemos a escuchar de verdad, podemos llegar mucho más lejos.