La lectoescritura es una de las competencias básicas que aprenden los niños en sus primeros años de educación. Una encuesta de la OCDE (2019) encontró que las personas con mayor dominio en lectura tienden a tener mejores resultados en el mercado laboral.

Las carencias de los niños y niñas en lectura y escritura deben ser atendidas a tiempo. Alcanzar los grandes hitos de desarrollo como leer y escribir es menos costoso si se hace en unos rangos de edad determinado. Por esta razón, los niños que no aprenden a leer y escribir bien en los primeros grados de la educación, normalmente no logran alcanzar a sus compañeros que son buenos lectores cuando llegan a la educación media.

De hecho, la brecha entre los estudiantes con alto y bajo desempeño en lectoescritura sigue aumentando con el tiempo después de que desarrollan la competencia.

Las estrategias que han demostrado tener mayor impacto tienen las siguientes características:

  • Se desarrollan en los primeros grados, dado que la calidad de la educación inicial que reciben los niños impacta su desempeño académico en los grados posteriores.
  • Tienen un componente pedagógico de acompañamiento dentro del aula que incluye material estructurado para docentes, métodos basados en fonética para la enseñanza de lectura y contenidos con un nivel de dificultad adecuado para los estudiantes.
  • Incluyen métodos que enseñan en grupos pequeños, entre dos y seis estudiantes.

Manizales ha sido la ciudad piloto en la implementación de programas en educación. Aprendamos Todos a Leer (Atal) es una de las intervenciones, dirigida a estudiantes de etapas tempranas y desarrollada en alianza entre la Fundación Luker, la Caja de Compensación Familiar (Confa), la Alcaldía de Manizales y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).