En Villanueva, Casanare, la comunicación se convirtió en una herramienta para transformar realidades. Allí, jóvenes rurales demostraron que contar historias también puede ser una forma de construir futuro. Durante varios encuentros, participaron en el proceso de formación en Comunicación para el Cambio Social del programa Generación R – Jóvenes con Campo, donde aprendieron a usar la palabra, la imagen y el sonido como medios para inspirar y generar acción colectiva.
El resultado fueron fotoreportajes, cápsulas radiales, filminutos y notas periodísticas sobre temas que los apasionan y que impactan directamente su territorio: la ganadería sostenible, la música llanera, la seguridad alimentaria y la energía fotovoltaica. ☀️
Nuestro equipo también hizo parte de esta experiencia.
Las practicantes de Comunicaciones de la Fundación Luker acompañaron el proceso, compartiendo conocimientos y aprendiendo junto a los jóvenes sobre la fuerza que tiene la comunicación cuando nace desde las comunidades.
Manuel Castrillón, coordinador de comunicaciones para el cambio social, afirma: «Queremos que los jóvenes rurales se conviertan en narradores y líderes de sus propias historias. Que sus productos informen, motiven y, en el futuro, ayuden a capacitar a sus comunidades.” Esta iniciativa también se realizó en Necoclí (Antioquia), Tumaco (Nariño) y Gigante (Huila).
Valeria Carvajal, practicante de comunicaciones de Formare, expresa que fue una experiencia muy gratificante. «El acompañar a los jóvenes en el proceso creativo para expresar sus intereses fue muy enriquecedor».
Más que un taller, esta experiencia fue el punto de partida de una red de comunicadores rurales que están dejando huella y demostrando que, cuando un territorio se cuenta a sí mismo, comienza a transformarse. 💛