Hace unos días despedimos a Romelia, Vivian, María José, Karla y Axel, quienes durante varios meses nos acompañaron desde Guatemala para conocer y aprender de Aprendamos Todos a Leer. Llegaron para compartir conocimientos y experiencias, pero su paso por Colombia terminó siendo mucho más. Compartimos aulas, conversaciones, aprendizajes y muchos momentos que hoy recordamos con especial cariño.

Romelia, Vivian, María José y Karla, gracias por la entrega, el compromiso y, sobre todo, por el corazón que pusieron en cada jornada. Su cercanía con los estudiantes, el acompañamiento a los docentes y la generosidad para compartir sus conocimientos dejaron una huella que va mucho más allá de estos meses.

Gracias porque este fue un verdadero intercambio: ustedes aprendieron de ATAL y de nuestra experiencia, pero nosotros también aprendimos de ustedes, de Guatemala y de su manera cercana y humana de vivir la educación.

Axel, gracias por acompañar este proceso, por tu disposición, sencillez y calidad humana. Tu trabajo fue clave para hacer posible este encuentro, pero nos quedamos, sobre todo, con el gusto de haberte conocido.

Gracias por estos meses, por todo lo que nos enseñaron y por permitirnos compartir este camino. Esperamos que se hayan llevado tantos buenos recuerdos como los que nos dejan.

Les deseamos siempre lo mejor en todo lo que viene. ¡Hasta pronto!