Ayer dimos el primer paso. Hoy volvimos a encontrarnos con el mismo propósito: estar ahí, acompañar y ayudar.

Durante estos dos días hemos compartido chocolate caliente con personas damnificadas, voluntarios y quienes han estado ahí  ayudando a otros. También hemos puesto nuestras manos y nuestro tiempo al servicio de la selección y el empaque de mercados para las familias que más lo necesitan.

Pero más allá de lo que logramos hacer, nos queda lo que vivimos juntos: miradas, conversaciones, abrazos, cansancio compartido y muchas ganas de ayudar.

Hoy queremos decir gracias, de corazón, a nuestros colaboradores Funluker, a nuestros amigos, aliados y familias que decidieron sumarse. Gracias por sacar tiempo, por estar presentes y, sobre todo, por demostrar una calidad humana enorme. Su compromiso nos inspira y nos recuerda que la solidaridad también se construye con pequeños actos que, juntos, se vuelven grandes.

Nos sentimos profundamente orgullosos del trabajo que estamos haciendo como equipo. Orgullosos de cada persona que llegó con disposición de ayudar, de cada mercado empacado, de cada chocolate servido y de cada mano que se tendió para acompañar a alguien en un momento difícil.

Un agradecimiento muy especial a Eliana Espinosa y Manuel Castrillón, quienes asumieron con mucho cariño, compromiso y dedicación la gestión y organización de este voluntariado. Gracias por hacerlo posible y por liderar este espacio desde el corazón.

Seguimos unidos. Seguimos ayudando. Seguimos creyendo que, en los momentos difíciles, también podemos ser parte de la esperanza.